Landarbaso: un coro en Santa María de Laredo
(2002)
Han arrancado las VII Primaveras Musicales de Laredo
que con tanto entusiasmo, unido a un criterio certero, organiza la Coral
Canta Laredo y coordina Jesús Piedra. Ello ha sido el pasado
sábado, día 18, en uno de los monumentos más hermosos
de Cantabria, la Iglesia de Santa María, un gótico amplio
y luminoso, a donde sólo acercar los pasos ya supone un verdadero
placer.
Y había un coro: Landarbaso. El Coro Landarbaso
es un joven grupo guipuzcoano de voces mixtas, cuarenta cantantes, que
acrisola la experiencia de otras muchas actividades corales, paralelas
y simultaneas, que se dan en la zona de Rentería: otros coros,
particularmente infantiles y juveniles, conjuntos instrumentales y el
mismo Conservatorio de Rentería, han sido la primera base para
que la calidad de este coro se muestre diez años después
de su primera aparición ante el público con toda su pujanza.
En el último Concurso de Tolosa, noviembre de 2001, fueron premiados,
y es seguro que en un futuro volverá a ser reconocida su capacidad
en otros certámenes internacionales. Dirige el coro desde su
fundación Iñaki Tolaretxipi, un director joven de amplia
formación coral que hace desbordar al coro energía y musicalidad.
Así, Landarbaso se ha presentado en Laredo
con un programa de altísimo nivel técnico e interpretativo,
cuyo núcleo lo conforma un repertorio de última creación,
pero que tuvo también sus momentos para detenerse en las figuras
románticas, lejanas en el espacio y en sus propias dimensiones
artísticas, de Rachmaninov (1873-1943) y Eslava (1807-1878).
Del genial ruso se hizo una encantadora “Ave Maria”, logradísima
de fraseos estilísticamente impecables, amplios y destellantes,
que se elevan sobre una consistencia y una densidad armónica,
que sólo un coro con una gran capacidad para los contrastes de
planos y texturas puede dejar sin daño. La obra de Eslava, un
músico siempre definido, desde las posiciones en el que le dejó
su dedicación operística, como un romántico italianizante,
parte de una óptica del músico de iglesia que conoce perfectamente
la gran tradición polifónica clásica. Su obra,
para dos coros, “O salutaris hostia” se incardina en una
revivificación, muy propia del romanticismo coral, de esa herencia
renacentista y barroca, pero que se filtra a través de la ampliación
de las armonías conquistadas en el XIX y que no renuncia a una
exigencia de evidente virtuosismo vocal. Aquí, también
en esos modos se vio un coro de ideas claras y poderosas, Landarbaso
nos regaló una colocación en doble coro, detalle de elegancia
y economía de movimientos, desechando la formación en
posiciones lejanas o declaradamente antifonales y sin recurrir a una
ruidosa y ruinosa recomposición de su escenografía coral.
La obra de Donostia (1886-1956) con la que comenzaban
su actuación puede hacerse enlazar, estilísticamente,
con la de los anteriores, si bien su evolución hacia una mayor
concisión impresionista y neoclásica se deja oír
en el “O Iesu mi dulcissime” de compleja afinación
y encaje. En la consecución de estas dos verdaderas categorías
técnicas, “afinación y encaje”, el trabajo
del Coro Landarbaso se concentra con éxito declarado y ello le
hace abordar con garantías a autores vivos de la música
coral como son Raminsh, Miskinis o Busto, o, el no hace tiempo fallecido,
Barja. Oleadas rítmicas desde la irregularidad y la inestabilidad
combinadas con presencias cuasi metálicas de acordes amplísimos
y escultóricos. Eso parecía oírse en el Kyrie y
Gloria de Vytautas Miskinis (1954), un músico lituano que comienza
a convertirse en una de las referencias obligadas de la coralidad contemporánea,
debido a su presencia como director y compositor en el panorama de hoy;
Miskinis siempre muestra aristas de una vitalidad expresiva y rítmica
irrefrenable, ya elija para manifestarse una faceta decididamente religiosa
o más popular. De matices más delicados y de contornos
melódicos amables resulta el “Ubi caritas” de Imant
Raminsh (1943), un compositor canadiense aunque de origen letón,
y en cuyo catálogo la obra vocal, y particularmente la coral,
tiene un lugar relevante. A la expresión de todo este mundo cambiante
de caracteres el Coro Landerbaso respondió con facilidad, demostrando
flexibilidad interpretativa y rigor vocal, a la vez que una envidiable
desinhibición y una vivencia de la música y del propio
concierto respetuosa y apasionada. Iñaki Tolaretxipi es un caso
sorprendente en el que una dirección de gesto muy personalizado
se combina con un sólido asiento técnico, y por supuesto
musical.
Cercana nos resulta la obra de Javi Busto (1949),
un guipuzcoano que ha sentido en la composición coral, también
en la dirección de coros, una necesidad vital que hace que sus
obras dispongan a una comunicabilidad inmediata. Su “Txala kantak”
recorre senderos de música popular pero aireada en soluciones
armónicas y rítmicas atractivas, donde son muy características
las acumulaciones de acordes y los obstinati melódicos. Ángel
Barja (1939-1987), un autor que, por cierto, se prodigó mucho
en Cantabria, demuestra en esta breve “Aldapeko”, una de
sus numerosas incursiones en los cancioneros populares, lo que es capaz
de hacer cuando compone para coro, esta vez trascendiendo su conocida
tendencia a la funcionalidad, y consiguiendo una pequeña joya
sorpresiva y brillante.
La efervescencia de los dos últimos espirituales
americanos, con los que Landarbaso cerró su actuación,
no rompió un ambiente de verdadero ensimismamiento musical, incluso
cuando el público comenzó a participar con palmas y entusiasmo.
Varias lecciones se iban poco a poco desgranando en
la hermosura de la tarde en Santa María de Laredo. Echábamos
en falta, amorosamente, la presencia de nuestros compañeros de
coro, directores, cantantes, de Cantabria a los que estos gramos de
felicidad coral habrían dado un respiro en el camino que ha de
hacernos recorrer con mayor aliento la exigencia de un panorama más
vivo, más alto para nuestra música. Había solamente
que ascender pasito a paso hasta Santa María de Laredo, y escuchar
un coro.
Jesús Carmona.
Compositor, director de coros.